
Hay varios factores que tomar en cuenta para ver la calidad de una perla: Espesor de Nácar, Brillo, Color, Forma, Superficie y Oriente.
Espesor de Nácar: Cómo decíamos antes entre mayor espesor tenga el nácar de una perla, ésta es más valiosa. Si tiene un recubrimiento de nácar muy delgado sobre el núcleo, su calidad es inferior. El grosor del nácar es muy difícil de determinar; la única manera de saberlo a ciencia cierta es partiendo la perla o preguntando a un experto o proveedor de confianza.
Brillo: El brillo es el reflejo lustroso de la superficie que da a la perla una belleza refulgente. Para evaluar esta cualidad, párate de espaldas a la luz; entre más fuerte sea el reflejo de la luz sobre la superficie, el brillo es mayor. El lustre de la perla auténtica se ve que proviene del interior, no se vé como el brillo superficial típico de las imitaciones.
Color: La clasificación más conocida es blanca, rosa, gris, crema, amarilla y negra. Pero las perlas tienen un sobretono que se encuentra alrededor de la perla y generalmente es de color rosa, verde, ó azúl. El color debe verse como si saliera del interior de la perla. En Europa y Norteamérica las perlas blanco-rosadas ó blanco-plateadas son muy apreciadas, en países de Oriente las perlas blanco-amarillas ó blanco-verdosas son más apreciadas. Para el color de la perla debe tomarse en cuenta el color de la piel de quien las va a usar.
Las perlas negras son apreciadas en todos lados y las doradas también, sólo que son más escasas.
Forma: Las perlas completamente redondas son las mas cotizadas. Aunque las perlas cultivadas parecen redondas, sólo un 1% realmente lo son. Para saber qué tan redondas son tus perlas, colócalas en una superficie plana y ruédalas. El movimiento debe ser parejo, regular y suave.
Superficie: Como cualquier producto de la naturaleza, todas las perlas tienen detalles únicos. Sin embargo, entre más uniforme sea la superficie, mayor la calidad de la perla.
Oriente: En algunas perlas es posible distinguir un pequeño arcoiris que pareciera que se mueve al girar la perla. A esto se le llama oriente. Las perlas con oriente más visible son más finas.
Las perlas naturales y las cultivadas se producen en lagos, ríos y bahías en moluscos vivos y son muy similares. Las perlas no somo como las demás joyas, piedras preciosas que tienen que ser cortadas, facetadas y pulidas para ser bellas. La perla es una joya viva, ella misma va creando su belleza, es una joya del agua, regalo de la Madre Naturaleza.